• Mari Navarro, vecina de la comunidad nativa de Urarinas, busca que sus bordados y accesorios hechos con semillas lleguen a más compradores.

Doña Mari Navarro (46) es conocida en la comunidad nativa de Urarinas (distrito de Puinahua, Loreto) por sus hábiles y creativas manos y su gran paciencia para elaborar coloridos bordados y accesorios hechos con semillas locales.

Pero para ella, este tradicional arte es una valiosa fuente de ingresos que contribuye a mantener su hogar y cuidar de sus hijos más pequeños. «Vendiendo artesanías me genero dinero para comprar las cosas que más se necesitan en la casa», cuenta con su amigable tono de voz.

Impulsada por su fe y su deseo de superación, doña Mari, junto a otras mujeres de su comunidad, formó la Asociación de Mujeres Artesanas de Urarinas, que ha sido inscrita en los Registros Públicos, con el apoyo de PetroTal, operador del Lote 95.

«Me siento muy contenta por obtener el documento que nos registra como una asociación. Ahora podemos presentarlo a las empresas turísticas para que conozcan nuestro trabajo y podamos vender más», dice con ilusión la actual vicepresidenta de esa organización.

Con esa misma esperanza, doña Mari sigue continúa bordando figuras de tuyuyus, garzas, tucanes, colibríes, monos y una variedad de flores, y creando collares, pulseras y otras piezas con huayruros, rosarios y otras semillas que recolecta en su comunidad. Sueña con que su arte viaje lejos, llevando consigo un poco de la esencia de Urarinas.